viernes 23 de mayo de 2008

LLANTO DE LAS VIRTUDES Y COPLAS POR LA MUERTE DE DON GUIDO

El Greco. El entierro del conde Orgaz



Al fin, una pulmonía
mató a don Guido, y están
las campanas todo el día
doblando por él: ¡din-dan!

Murió don Guido, un señor
de mozo muy jaranero,
muy galán y algo torero;
de viejo, gran rezador.

Dicen que tuvo un serrallo
este señor de Sevilla;
que era diestro
en manejar el caballo
y un maestro
en refrescar manzanilla.

Cuando mermó su riqueza,
era su monomanía
pensar que pensar debía
en asentar la cabeza.

Y asentóla
de una manera española,
que fue casarse con una
doncella de gran fortuna;
y repintar sus blasones,
hablar de las tradiciones
de su casa,
escándalos y amoríos
poner tasa,
sordina a sus desvaríos.

Gran pagano,
se hizo hermano
de una santa cofradía;
el Jueves Santo salía,
llevando un cirio en la mano
—¡aquel trueno!—,
vestido de nazareno.
Hoy nos dice la campana
que han de llevarse mañana
al buen don Guido, muy serio,
camino del cementerio.

Buen don Guido, ya eres ido
y para siempre jamás...
Alguien dirá: ¿Qué dejaste?
Yo pregunto: ¿Qué llevaste
al mundo donde hoy estás?

¿Tu amor a los alamares
y a las sedas y a los oros,
y a la sangre de los toros
y al humo de los altares?

Buen don Guido y equipaje,
¡buen viaje!...
El acá
y el allá,
caballero,
se ve en tu rostro marchito,
lo infinito:
cero, cero.

¡Oh las enjutas mejillas,
amarillas,
y los párpados de cera,
y la fina calavera
en la almohada del lecho!
¡Oh fin de una aristocracia!
La barba canosa y lacia
sobre el pecho;
metido en tosco sayal,
las yertas manos en cruz,
¡tan formal!
el caballero andaluz.


Antonio Machado

jueves 22 de mayo de 2008

Este é o mundo que fixo Deus?



miércoles 21 de mayo de 2008

El enemigo

Mi juventud no fue sino una tenebrosa tormenta,
Atravesada aquí y allá por brillantes soles;
El rayo y la lluvia han causado tal estrago
Que en mi jardín quedan muy pocos frutos bermejos.

He aquí que he alcanzado el otoño de las ideas,
Y que es preciso usar la pala y el rastrillo
Para reunir de nuevo las tierras inundadas,
Donde el agua abre agujeros tan grandes como tumbas.

¿Y quién sabe si las flores nuevas con que sueño
encontrarán en este suelo deslavazado como un arenal
el místico alimento que les daría vigor?

-¡Oh, dolor!, ¡oh, dolor! El tiempo se come la vida
y el oscuro Enemigo que nos roe el corazón
crece y se fortalece con la sangre que perdemos.


Charles Baudelaire

domingo 18 de mayo de 2008

1984

Sobre la neolengua:
- La destrucción de las palabras es algo de gran hermosura. Por supuesto, las principales víctimas son los verbos y los adjetivos, pero también hay centenares de nombres de los que uno puede prescindir[...]Toda palabra contiene en sí misma a su contraria[...]Si tienes una palabra como "bueno", ¿qué necesidad hay de la contraria, "malo"? "Nobueno" sirve exactamente igual, mejor todavía, porque es la palabra exactamente contraria a "bueno", y la otra no.


Sobre el Ministerio del Amor:
Los hechos no podían ser ocultados, se los exprimían a uno con la tortura o les seguían la pista con interrogatorios. Pero si la finalidad que uno se proponía no era salvar la vida sino haber sido humano hasta el final, ¿qué importaba todo aquello?[...]Podrían saber hasta el más pequeño detalle de todo lo que uno hubiera hecho, dicho o pensado; pero el fondo del corazón, cuyo contenido era un misterio incluso para su dueño, se mantendría siempre inexpugnable.
________________________
Todavía, pensó, no se había enterado de cuál era el último secreto. Entendía el cómo; no entendía el porqué. El capítulo I, como el capítulo III, no le habían enseñado nada que él no supiera. Solamente le habían servido para sistematizar los conocimientos que ya poseía. Pero después de leer aquellas páginas tenía una mayor seguridad de no estar loco. Encontrarse en minoría, incluso en minoría de uno solo, no significaba estar loco. Había la verdad y lo que no era verdad, y si uno se aferraba a la verdad incluso contra el mundo entero, no estaba uno loco. Un rayo amarillento del sol poniente entraba por la ventana y se aplastaba sobre la almohada. Winston cerró los ojos. El sol en sus ojos y el suave cuerpo de la muchacha tocando al suyo le daba una sensación de sueño, fuerza y confianza. Todo estaba bien y él se hallaba completamente seguro allí. Se durmió con el pensamiento «la cordura no depende de las estadísticas», convencido de que esta observación contenía una sabiduría profunda.
_____________________________
- ¿De qué te acusan?
- Para decirte la verdad… -sentóse embarazosamente en el banco de enfrente a Winston–. Sólo hay un delito, ¿verdad?

- ¿Y tú lo has cometido?

- Por lo visto.

Se llevó una mano a la frente y luego las dos apretándose las sienes en un esfuerzo por recordar algo.

- Estas cosas suelen ocurrir –empezó vagamente–. A fuerza de pensar en ello, se me ha ocurrido que pudiera ser… fue desde luego una indiscreción, lo reconozco. Estábamos preparando una edición definitiva de los poemas de Kipling. Dejé la palabra Dios al final de un verso. ¡No pude evitarlo! –añadió casi con indignación, levantando la cara para mirar a Winston–. Era imposible cambiar ese verso. God (Dios) tenía que rimar con rod. ¿Te das cuenta de que sólo hay doce rimas para rod en nuestro idioma? Durante muchos días me he estado arañando el cerebro. Inútil, no había ninguna otra rima posible.

¿Has pensado alguna vez que toda la historia de la poesía inglesa ha sido determinada por el hecho de que en el idioma inglés escasean las rimas?
____________________________
La Humanidad sólo podía escoger entre la libertad y la felicidad, y para la gran masa de la Humanidad era preferible la felicidad.


Sobre el nolibrepensar:
Marchaba por un pasillo claro, con la sensación de andar al sol, y un guardia armado lo seguía. La bala tan esperada penetraba por fin en su cerebro.
Contempló el enorme rostro. Le había costado 40 años saber qué clase de sonrisa era aquella oculta bajo el bigote negro. ¡Qué cruel e inútil comprensión!¡Qué tozudez la suya exilándose a sí mismo de aquel corazón amante! Dos lágrimas, perfumadas de ginegra, le resbalaron por las mejillas. Pero ya todo estaba arreglado, todo alcanzaba la perfección, la lucha había terminado. Se había vencido a sí mismo definitivamente. Amaba al Gran Hermano.



George Orwell

Aquil neno que eu fun

Non me doi iste anceio, ista procura
de bens, que con soñalos
abonda. Non me fire
a anguria do vivir que non se atopa,
nin o noxo da xente que me luxa
co soio seu ollar de can doente.
Non me inquedan as dores,
nin as tebras da noite, que resoa
con chamadas do Alén que eu soio escoito.

Nada xa me conmove.
O que me fire e doi, o que me inqueda,
é aquil neno que eu fun, sempre perdido.


Xosé María Álvarez Blázquez

sábado 17 de mayo de 2008

¿Qué din os rumorosos
na costa verdecente
ao raio transparente
do prácido luar?
¿Qué din as altas copas
de escuro arume arpado
co seu ben compasado
monótono fungar?

Do teu verdor cinguido
e de benignos astros
confín dos verdes castros
e valeroso chan,
non des a esquecemento
da inxuria o rudo encono;
desperta do teu sono
fogar de Breogán.

Os bos e xenerosos
a nosa voz entenden
e con arroubo atenden
o noso ronco son,
mais sóo os iñorantes
e féridos e duros,
imbéciles e escuros
non nos entenden, non.

Os tempos son chegados
dos bardos das edades
que as vosas vaguedades
cumprido fin terán;
pois, donde quer, xigante
a nosa voz pregoa
a redenzón da boa
nazón de Breogán.

_________________

Eduardo Pondal

jueves 15 de mayo de 2008


Primavera. Una brizna de hierba fresca se enreda en mis fosas nasales, mi cerebro es verde.




Negra Sombra

Cando penso que te fuches,
negra sombra que me asombras,
ó pé dos meus cabezales
tornas facéndome mofa.

Cando maxino que es ida,
no mesmo sol te me amostras,
i eres a estrela que brila,
i eres o vento que zoa.

Si cantan, es ti que cantas,
si choran, es ti que choras,
i es o marmurio do río
i es a noite i es a aurora.

En todo estás e ti es todo,
pra min i en min mesma moras,
nin me abandonarás nunca,
sombra que sempre me asombras.

Rosalía de Castro (Follas Novas, 1880)

miércoles 14 de mayo de 2008

Submarina



.

Ayer buceé en tu mirada.
Hundí la yema
de mi dedo índice
de mi mano derecha
de mi ojo izquierdo
en tu acuosamente negra pupila,
sumergiéndome en su profundidad
-azul-.

Navegué en el interior
de tus barcos a la deriva
(quisiera naufragar
con ellos,
sobre ellos,
por ellos).
Besé tu pasión
-azulada-
(la observé
mientras copulaba con mi retina
como ola con el océano).

Luché contigo,
en tus guerras,
contra ti,
de tu mano
(huracán azul
rebelándose contra su centro).

Me ahogué
en tu mar
intentando abarcar
su inmensidad en un suspiro,
(en un suspiro que reverberase
en cada uno de sus confines
y volviese a mí,
permitíendome calcular
la magnitud de tus miradas).

Naufragué
en la matemática exactitud
del polvo de estrellas de tus ojos,
en el margen de error
del azul violáceo infinito.





.

Non hai aquí animal que conteña
o resultado final da túa transparencia.
porque ti non subiches á barca de Noé
quedaches fascinado polas augas do dioivo
e preferiches morrer para ver o mar completo.

Olga Novo

martes 13 de mayo de 2008

Tiempo

Me duele, me duele el tiempo.
Me tortura, me machaca.
Se enreda en mi pelo formando caracolas
que susurran como el mar:
"Tic Tac", dicen;
y se dejan rozar por el polvo
suspendido en la cuarta dimensión.
Se cuela en los poros de mi piel
y les roba la vida
y los parte en un crujido de papel
que susurra y zozobra cual abeja
rompiendo el silencio:
"En silencio morirás", dice.
Se graba en mis ojos
y los tiñe de añil.
Mis ojos ya no dicen,
ya no dicen más que "azul",
ya no dicen más que
"estrella azul en el negro horizonte".
Sólo ven, ven la luna llena
a lo lejos,
y desean alcanzarla.
Lo desean porque allí no hay.
Negras caracolas,
abejas de hiel,
añil intocable.
Sólo plata.
Solamente eterna plata.

domingo 11 de mayo de 2008

Regalamos felicidad, ¡qué omnipotencia!


Quedamos para ir al teatro, 4 horas antes de que empiece. Matamos el tiempo regalando felicidad, poniendo globos con mensajes alegres en los parabrisas de coches al azar. Dándole a alguien una sonrisa que tú no tienes. Una niña con un globo naranja de bonitos ojos. Un coche dorado con un mensaje color oro. Un capó azul con una sonrisa verde y negra (verdinegra). Un gran sol amarillo sobre una luz encendida. Rosa volador. Un momento para recordar:
XANA: (Con un globo babado y arrugado en la mano) Oye... ¿Qué pasa si ahora hincho el globo?
LAURA:
Pues... Que se revienta y te llena la cara de saliva.
(Xana empieza a hinchar el globo)

GLOBO:
¡Boooooooom!
XANA:
(Cerrando los ojos. Con la cara llena de saliva) Mierrrrrda

(Mucha risa)


Por fin al teatro. Duro, emotivo, bueno, genial, de oro. ¡Qué actorazos!
( Teatro de ningures, Misericordia).
"Son fillas da mesma nai
miseria e misericordia,
unha aos pobres enfraquece,
outra ao rico lle enche a boca.
Caridade por xustiza,
e os ricos gañan a gloria
e os que nacen na miseria
morren na misericordia"

Mentras agardamos que comece entretémonos coa "Marea branca" de Olga Novo e coa portada de A cousa vermella (XANA: O negro do centro chama máis a atención có vermello. LAURA: pois chámase a cousa vermella...).

Cheiro a Kebab, xelado, cheiro a marihuana (cheirámola a distancia, que arrecendo!), ponte, río, mesa rota, chocolate, ron, tiramisú, risa, risa, cores, CO2 exhalado...
Un día redondo

sábado 10 de mayo de 2008

Óleo de una mujer con sombrero

Una mujer se ha perdido
conocer el delirio y el polvo,
se ha perdido esta bella locura,
su breve cintura debajo de mí.
Se ha perdido mi forma de amar,
se ha perdido mi huella en su mar.

Veo una luz que vacila
y promete dejarnos a oscuras.
Veo un perro ladrando a la luna
con otra figura que recuerda a mí.
Veo más: veo que no me halló.
Veo más: veo que se perdió.

La cobardía es asunto
de los hombres, no de los amantes.
Los amores cobardes no llegan a amores,
ni a historias, se quedan allí.
Ni el recuerdo los puede salvar,
ni el mejor orador conjugar.

Una mujer innombrable
huye como una gaviota
y yo rápido seco mis botas,
blasfemo una nota y apago el reloj.
Qué me tenga cuidado el amor,
que le puedo cantar su canción.

Una mujer con sombrero,
como un cuadro del viejo Chagall,
corrompiéndose al centro del miedo
y yo, que no soy bueno, me puse a llorar.
Pero entonces lloraba por mí,
y ahora lloro por verla morir.



Silvio Rodríguez

martes 6 de mayo de 2008

Exilio

De todos mis sentimientos culpo a
la soledad, que fue mi amor primero.
a ella me entregué sin miramientos,
buscando otra patria a la que acogerme.
quise zafarme de ella como pude,
pero en mí permanecerá por siempre:
en mí reside ya el silencio, guia
para dejar huella en su callejero,
las vías inhóspitas de la ausencia,
porque la soledad siempre es la misma,
sea cual sea el sueño de tu estancia,
sea cual sea el cielo que te guarde.

Hoy sigo siendo la misma, sin cambios.

Al principio, a nadie respondía;
final:nadie me llama, y yo acudo.


Elena Medel

domingo 4 de mayo de 2008





























































































¡Qué viernes de fotos más divertido! Con todos los pijifachas en Cantabria ¡Quelle merveille!¡Qué recuerdos!

jueves 1 de mayo de 2008


Mujer con bigote no precisa dote.

lunes 28 de abril de 2008


Algún día tocarei o saxo... Un de verdade.

lunes 14 de abril de 2008

Odio

Ódiome, porque eu antes non odiaba. Se agora odio e porque me odio. Ódiome porque non me gusta a miña ialma.

E odio a vida, e odio ao puto facha ese, e algún día direille que arrinque a cachola e que a tire nun colector de plástico, que é onde debe estar. E odio á profesora de galego e o desprezo co que trata aos seus alumnos. E odio as matemáticas e a súa condeada exactitude, e as olladas de rabia que me dirixe a persoa que as imparte. Tamén odio que sempre lle boten as culpas ao diaño, que ao fin resulta ser o menos culpable.
Odio pero, sobretodo, odio odiar.
E non soporto odiar odiar. E odio non soportar odiar odiar.

Preciso uns cantos gramos de elocuencia. A ver se ma venden por algures (xunto a unha cachimba, uns poucos "pos de fruta" e algún verso que saia de min e que non dea puto asco).

domingo 6 de abril de 2008

Extáticas

Nada direi de cando volvo do amor como bebedor exhausta
tampouco direi nada dos himnos.

un día
a soas
levareite a un lugar
para que vexas regresardesde os meus pulsos
as especies extinguidas.

para que logo me digas campanarios e tarántulas fóra de ti
como te quero. e atopes na casa tiradas polo chan
palabras que confundes con pedras de orixe volcánica e con látigos.

porque estás sobre o nivel do mar
serei tan radical para os teus ritmos.

xa sei
pensas que escribo cun xeito de morder os beizos como froita
con calor inflamable de membrana coas pernas medio abertas.

si
son tan obscena porque escribo por ti e por instinto.
son lasciva acaso porque fago pontes de cordón umbilical
acaso porque levo en carne viva un a un tódolos versos
porque me doen máis có sal cristalizado nos músculos vulvares.

pero é así como se adquire a experiencia interior
dos movementos sísmicos.

e mira ti
estás onse nunca pensei que se sostiña un arrecife
porque falas dun bico sinxelo e primordial de orballo de novembro.

non te decatas e es tan revolucionario a mor cando a tenrura.
e se me chamas bronce tola bailarina rusa.

(ten algo de carbón fosilizado e de loucura todo isto
penso tamén que algo de bálsamo).

son tan obscena porque sei
que esta é a fin do tempo e de tódalas épocas.
é o momento da mordedura do alacrán:

non sei vivir doutra maneira
senón é enferma de ter feras ó límite por dentro.



Olga Novo

miércoles 19 de marzo de 2008

Sós

Fomos ficando sós
o Mar o barco e mais nós

Roubáronnos o Sol
O paquebote esmaltado
que cosía con liñas de fume
áxiles cadros sen marco

Roubáronnos o vento
Aquel veleiro que se evadeu
pola corda frouxa do horizonte

Este océano desatracou das costas
e os ventos da Roseta
orientáronse ao esquenzo
As nosas soidades
veñen de tan lonxe
como as horas do reloxo
Pero tamén sabemos a manobra
dos navíos que fondean
a sotavento dunha singradura
No cuadrante estantío das estrelas
ficou parada esta hora:
O cadáver do Mar
fixo do barco un cadaleito

Fume de pipa Saudade
Noite Silencio Frío
E ficamos nós sós
sen o mar e sen o barco
nós.


Manuel Antonio

miércoles 12 de marzo de 2008

El principito


- Hace millones de años que las flores producen espinas. Hace millones de años que los corderos a pesar de todo se comen las flores. Y, ¿no es importante intentar entender por qué ellas se esfuerzan tanto en hacerse espinas que no sirven nunca para nada? ¿No es importante la guerra de los corderos y las flores? No es más serio y más importante que las cuentas de un voluminoso Señor colorado?

Antoine de Saint-Exupèry

miércoles 5 de marzo de 2008

Hábitat

El techo de mi dormitorio es Hollywood.
Nadie nunca
podrá verme llorar entre su clítoris de neón.
Me arropan luciérnagas que se derraman en lugares
lejanos,
signos de interrogación viajando gratis,
aupados por acróbatas que se mofan de mí
y con sus pisadas fulminan la Vía Láctea
y su sudor y la huella son silueta en el suelo
-pagano mármol de domingo-
de Salomé pateando la cabeza del predicador:
piedad, dios del frío, para mi mesilla de noche.

Hijos de Halley arrasando mi refugio,
Sunset Boulevard en la noche oscura de mi techo.

Elena Medel

domingo 2 de marzo de 2008

Miro al horizonte... Medio sol, cuatro sueños y la proa de un barco a la deriva.